Introducción
Es natural querer comprender mejor una relación cuando existe distancia, conflicto, incertidumbre o una decisión pendiente.
El problema aparece cuando la consulta intenta convertir la Baraja Española en una forma de acceder a:
- pensamientos privados;
- sentimientos secretos;
- conversaciones ajenas;
- infidelidades no demostradas;
- relaciones ocultas;
- intenciones que otra persona no ha expresado.
En el método de Rey de Espadas podemos analizar una relación, las figuras relevantes, los conflictos, los elementos afectivos, el movimiento y las decisiones que aparecen alrededor de una situación.
Pero una interpretación simbólica no debe presentarse como una prueba sobre la vida privada de otra persona.
Trabajamos siempre con:
- Baraja Española de 40 cartas, sin ochos ni nueves;
- corte previo de dos cartas;
- una carta del fondo del mazo;
- una carta de la zona media;
- interpretación conjunta del corte;
- seis filas de seis cartas;
- una última fila de cuatro;
- análisis mediante cartas próximas, filas, columnas, diagonales, zonas exteriores y relaciones entre cartas.
No utilizamos cartas invertidas, posiciones fijas, cartas clarificadoras ni tiradas alternativas para investigar a una tercera persona.
Se puede preguntar por una relación sin investigar a la otra persona
Preguntar por una relación no significa que toda la consulta deba centrarse en descubrir qué ocurre dentro de la mente o de la vida privada de otra persona.
Podemos estudiar:
- la dinámica del vínculo;
- los conflictos;
- los obstáculos;
- la existencia de movimiento;
- las decisiones pendientes;
- los elementos afectivos;
- las cuestiones materiales;
- las figuras relevantes;
- posibles escenarios.
Esto permite mantener una consulta amplia sin convertirla en una investigación privada.
La diferencia entre relación y privacidad
Una relación involucra a varias personas.
Por tanto, es lógico que aparezcan figuras relacionadas con ellas.
Pero debemos distinguir entre interpretar una dinámica y afirmar información privada.
Por ejemplo:
“Aparecen elementos afectivos y conflictos alrededor de esta figura.”
es una interpretación.
En cambio:
“Esta persona está enamorada de ti, tiene miedo y piensa volver.”
presenta como hechos pensamientos, sentimientos y estados privados que la Baraja no puede demostrar.
Qué significa invadir a otra persona mediante una pregunta
Una pregunta se vuelve especialmente problemática cuando pretende obtener como hecho información que únicamente podría conocerse mediante:
- la palabra de esa persona;
- sus acciones;
- conversaciones;
- documentos;
- pruebas;
- hechos observables.
Por ejemplo:
- ¿qué está pensando exactamente?;
- ¿con quién habla?;
- ¿qué hace cuando no está conmigo?;
- ¿me está siendo infiel?;
- ¿con quién mantiene relaciones sexuales?;
- ¿qué secreto me oculta?;
- ¿qué mensajes envía?;
- ¿qué siente por cada persona?
La lectura puede mostrar relaciones entre figuras y palos.
No constituye una prueba de estas cuestiones.
Una figura adicional no demuestra una tercera relación
Este punto es especialmente importante.
Que aparezcan varias figuras no significa automáticamente:
- amante;
- pareja paralela;
- infidelidad;
- rival sentimental;
- relación secreta.
Una figura puede estar relacionada con:
- familia;
- trabajo;
- economía;
- una cuestión legal;
- amistad;
- otra circunstancia relevante.
Además, el Caballo y el Rey del mismo palo pueden representar a una misma persona cuando el contexto y las relaciones de la tirada permiten identificarla así.
Por eso primero debe interpretarse la estructura completa.
No utilizamos una figura como prueba de infidelidad
No sería correcto afirmar:
“Ha aparecido otra figura, por tanto existe otra persona sentimental.”
La presencia de figuras puede indicar que existen personas relevantes.
El tipo de relación debe tratarse con prudencia.
Una figura adicional no demuestra una relación sentimental, sexual ni secreta.
Cómo reformular una pregunta invasiva
Una pregunta puede conservar su tema principal y convertirse en una consulta mucho más útil.
En lugar de:
¿Qué está pensando esta persona sobre mí?
Puede preguntarse:
¿Qué dinámica aparece actualmente entre esta persona y yo?
En lugar de:
¿Está enamorada de mí?
Puede preguntarse:
¿Qué elementos afectivos aparecen relacionados con este vínculo?
En lugar de:
¿Tiene otra persona?
Puede preguntarse:
¿Qué figuras o influencias relevantes aparecen relacionadas con esta situación?
En lugar de:
¿Me está engañando?
Puede preguntarse:
¿Qué conflictos, contradicciones o factores externos aparecen alrededor de esta relación?
En lugar de:
¿Va a dejar a su pareja por mí?
Puede preguntarse:
¿Qué factores favorecen o dificultan actualmente la evolución de este vínculo?
La diferencia consiste en no presentar como demostrados hechos que todavía desconocemos.
La Baraja puede estudiar vínculos
Evitar invadir la privacidad no significa que una lectura sentimental tenga que ser superficial.
Podemos estudiar relaciones entre:
- Copas;
- Espadas;
- Bastos;
- Oros;
- figuras relevantes.
Estas relaciones pueden aportar una interpretación amplia de la situación.
Copas dentro de una relación
Copas se relaciona con:
- emociones;
- afectividad.
Si una figura aparece relacionada con Copas, puede existir un componente afectivo relevante dentro de la interpretación.
Pero eso no demuestra automáticamente:
- enamoramiento;
- amor;
- nostalgia;
- deseo;
- intención de reconciliarse.
Una relación con Copas no permite convertir un sentimiento privado en un hecho.
Espadas dentro de una relación
Espadas se relaciona con:
- conflictos;
- tensiones;
- obstáculos;
- decisiones.
Puede mostrar que una relación está atravesada por dificultades.
Pero no permite afirmar automáticamente que la otra persona actúa por:
- miedo;
- orgullo;
- trauma;
- inseguridad;
- bloqueo emocional.
Podemos interpretar conflicto o tensión.
No atribuir automáticamente una causa psicológica.
Bastos dentro de una relación
Bastos se relaciona con:
- acción;
- movimiento;
- trabajo;
- iniciativa.
Puede existir movimiento alrededor de una figura.
Pero eso no garantiza:
- llamada;
- mensaje;
- encuentro;
- regreso;
- reconciliación.
Movimiento no equivale automáticamente a contacto.
Oros dentro de una relación
Oros se relaciona principalmente con:
- cuestiones materiales;
- economía;
- asuntos públicos;
- cuestiones legales.
En una relación puede adquirir importancia cuando existen:
- convivencia;
- vivienda;
- gastos;
- patrimonio;
- obligaciones;
- procedimientos legales.
La presencia de Oros no demuestra automáticamente interés económico.
Las relaciones entre palos
Una relación puede contener simultáneamente diferentes dimensiones.
Por ejemplo:
Copas y Espadas
Pueden relacionar:
- afectividad;
- conflictos;
- tensiones;
- decisiones.
Esto no significa automáticamente:
“Tiene sentimientos pero tiene miedo.”
Podemos interpretar una relación entre afectividad y conflicto.
La causa psicológica concreta no debe inventarse.
Copas y Bastos
Pueden relacionar:
- afectividad;
- movimiento;
- acción.
No garantizan contacto, acercamiento o reconciliación.
Copas y Oros
Pueden conectar:
- afectividad;
- convivencia;
- cuestiones materiales.
Esto no demuestra por sí solo dependencia económica ni interés material.
Bastos y Espadas
Pueden conectar:
- movimiento;
- conflicto;
- decisiones;
- obstáculos.
Estas relaciones ayudan a comprender la situación.
No describen automáticamente los pensamientos de una persona.
Las figuras se interpretan dentro del conjunto
Las figuras de nuestra Baraja Española son:
- Sota;
- Caballo;
- Rey.
No utilizamos Reinas.
Tampoco asignamos funciones automáticas como:
- Sota = mensaje;
- Caballo = movimiento;
- Rey = autoridad.
Las figuras deben estudiarse mediante sus relaciones.
Tampoco asignamos automáticamente una figura por edad, sexo, carácter, profesión o posición social.
Caballo y Rey del mismo palo pueden representar a la misma persona
En determinados contextos, el Caballo y el Rey de un mismo palo pueden representar a la misma persona.
Por ejemplo:
- Caballo de Espadas y Rey de Espadas;
- Caballo de Oros y Rey de Oros;
- Caballo de Copas y Rey de Copas;
- Caballo de Bastos y Rey de Bastos.
Por tanto, tampoco debemos concluir que existen dos personas distintas únicamente porque aparezcan ambas figuras.
Pero tampoco afirmamos automáticamente que sean la misma persona.
La identificación debe sostenerse mediante:
- contexto;
- proximidad;
- filas;
- columnas;
- diagonales;
- relaciones con otras cartas;
- pregunta planteada.
Los números no tienen significados automáticos
Los números tampoco funcionan mediante equivalencias fijas.
No utilizamos reglas como:
- As = comienzo;
- 2 = pareja;
- 3 = tercera persona;
- 4 = estabilidad;
- 5 = pérdida;
- 6 = pasado o regreso;
- 7 = engaño o incertidumbre.
Un número forma parte de una carta.
No determina automáticamente su significado.
Por ejemplo, un 3 no demuestra que exista una tercera persona.
Un 5 no prueba pérdida o ruptura.
Un 6 no significa automáticamente nostalgia, regreso o una persona del pasado.
La interpretación depende del palo, de la pregunta y de las relaciones dentro del conjunto.
Las filas
Las filas permiten estudiar relaciones horizontales.
Una figura puede aparecer relacionada con:
- Copas;
- Espadas;
- Bastos;
- Oros;
- otras figuras.
Estas conexiones forman parte de la interpretación.
Una fila no representa automáticamente una etapa temporal.
Las columnas
Las columnas permiten estudiar relaciones verticales.
Pueden conectar una figura con factores que aparecen en otros niveles de la tirada.
No existe una columna específica de:
- sentimientos;
- futuro;
- secretos;
- resultado.
Las diagonales
Las diagonales permiten detectar conexiones menos inmediatas.
Pueden ayudar a relacionar:
- figuras;
- conflictos;
- afectividad;
- movimiento;
- cuestiones materiales.
No tienen una función predeterminada.
Las zonas exteriores
Las zonas exteriores también forman parte de la lectura.
No significan automáticamente:
- terceras personas;
- futuro;
- influencias ocultas;
- desenlace.
Su importancia depende de sus relaciones con el conjunto.
No existen posiciones de sentimientos
En nuestro método no colocamos una carta específica para:
- lo que siente A;
- lo que siente B;
- lo que piensa;
- lo que oculta;
- lo que hará.
Los elementos afectivos y relacionales aparecen dentro de la estructura general.
No existe una carta destinada previamente a leer la mente de otra persona.
No hacemos una tirada para investigar a otra persona
Tampoco realizamos una disposición separada para preguntar:
- qué hace;
- con quién está;
- qué esconde;
- qué piensa;
- qué conversación mantiene.
La lectura se centra en la situación planteada y en las relaciones que aparecen dentro de las 40 cartas.
Preguntas útiles sobre una relación
Pueden formularse preguntas como:
- ¿Qué dinámica aparece actualmente en esta relación?
- ¿Qué factores están dificultando que avance?
- ¿Qué elementos afectivos tienen relevancia?
- ¿Qué conflictos o decisiones parecen tener mayor peso?
- ¿Qué personas relevantes aparecen relacionadas con la situación?
- ¿Qué factores favorecen o dificultan un posible acercamiento?
- ¿Qué debería tener en cuenta antes de decidir cómo actuar?
- ¿Qué aspecto de esta situación quizá no estoy considerando?
Estas preguntas permiten interpretar la relación sin afirmar previamente hechos privados.
Preguntar por otra persona no está prohibido
No se trata de eliminar de la consulta a la otra persona.
Sería imposible interpretar muchas relaciones de ese modo.
Podemos estudiar una figura y las relaciones que mantiene dentro de la tirada.
Lo importante es no convertir esas relaciones simbólicas en afirmaciones privadas que no pueden comprobarse.
Ejemplo: figura relacionada con Copas
Supongamos que una figura aparece relacionada con Copas en diferentes direcciones de la tirada.
Puede existir una conexión importante entre esa figura y el ámbito afectivo.
Una formulación prudente sería:
La figura aparece vinculada a elementos afectivos relevantes dentro de la situación.
No:
Está profundamente enamorada.
La primera frase describe una interpretación.
La segunda presenta un sentimiento privado como hecho.
Ejemplo: figura relacionada con Espadas
Una figura relacionada con varias Espadas puede mostrar conexiones con:
- conflictos;
- tensiones;
- obstáculos;
- decisiones.
No deberíamos convertirlo automáticamente en:
Tiene miedo.
o:
Está enfadada contigo.
Puede existir un conflicto.
La causa concreta requiere prudencia.
Ejemplo: varias figuras alrededor de una relación
Si aparecen varias figuras, puede decirse:
Aparecen varias figuras relevantes alrededor de esta situación y conviene estudiar qué función tiene cada una.
No:
Hay varios amantes.
Además, debe comprobarse si un Caballo y un Rey del mismo palo podrían representar a una misma persona.
Terceras personas confirmadas
Si una tercera persona existe como hecho conocido, puede aportarse ese contexto.
Por ejemplo:
Mi expareja tiene actualmente otra pareja.
Eso es diferente de pedir a la Baraja que descubra si existe una persona oculta.
Cuando el hecho ya se conoce, la lectura puede estudiar cómo esa circunstancia se relaciona con el resto de la situación.
Sospechas sobre terceras personas
Si no existe confirmación, conviene decirlo claramente.
Por ejemplo:
Sospecho que puede existir otra persona, pero no tengo confirmación.
Esto permite mantener separadas:
- sospecha;
- interpretación;
- hecho.
Una sospecha no debe introducirse en la lectura como si estuviera demostrada.
No utilizamos la lectura para demostrar secretos
Una tirada puede mostrar que existen aspectos que no están claros dentro de una situación.
Pero no debería utilizarse para afirmar automáticamente:
- qué secreto existe;
- quién lo conoce;
- cuándo ocurrió;
- quién participó;
- qué conducta concreta se está ocultando.
La información concreta necesita hechos.
Tampoco para reconstruir conversaciones privadas
La Baraja no permite conocer literalmente:
- qué mensaje escribió otra persona;
- qué dijo en una conversación privada;
- qué palabra utilizó;
- qué acuerdo realizó en secreto.
Eso excede el terreno interpretativo.
Preguntar por un posible acercamiento
Puede formularse:
¿Qué factores favorecen o dificultan actualmente un posible acercamiento?
Esto permite estudiar:
- Copas;
- Bastos;
- Espadas;
- figuras;
- Oros.
Sin garantizar que el acercamiento ocurrirá.
Preguntar por una reconciliación
También puede plantearse:
¿Qué dinámica aparece actualmente entre nosotros y qué factores condicionan una posible reconciliación?
La reconciliación sigue siendo una posibilidad.
No una certeza.
Preguntar por una ruptura
Puede preguntarse:
¿Qué conflictos y decisiones aparecen actualmente alrededor de esta relación?
Esto ayuda a estudiar la situación.
No significa que las cartas decidan si se debe continuar o terminar.
Preguntar qué hacer
En lugar de:
¿Debo seguir con esta persona?
puede preguntarse:
¿Qué factores debería tener en cuenta antes de decidir qué hacer con esta relación?
La responsabilidad final sigue perteneciendo a quien consulta.
No utilizamos la Baraja para controlar la conducta de otra persona
La lectura no debería convertirse en instrucciones para:
- conseguir que alguien vuelva;
- provocar celos;
- presionar;
- manipular;
- conseguir que alguien abandone otra relación;
- controlar sus decisiones.
La autonomía de las personas sigue existiendo fuera de la tirada.
Los hechos tienen prioridad
En una relación existen muchas fuentes de información reales:
- conversaciones;
- acciones;
- decisiones expresadas;
- comportamiento observable;
- acuerdos;
- mensajes claros.
Si existe una conversación clara, ese hecho tiene prioridad sobre una interpretación simbólica.
La Baraja no debe utilizarse para negar un hecho comprobado.
Diferenciar interpretación, posibilidad y hecho
Interpretación
Lo que se obtiene simbólicamente de las relaciones entre cartas.
Posibilidad
Un escenario que podría desarrollarse.
Hecho
Aquello que puede comprobarse mediante:
- conversaciones;
- acciones;
- mensajes;
- decisiones expresadas;
- acontecimientos observables.
Una lectura no convierte automáticamente una interpretación en un hecho.
No utilizamos cartas clarificadoras
Si una figura o una relación resulta ambigua, no añadimos nuevas cartas.
Revisamos:
- cartas próximas;
- filas;
- columnas;
- diagonales;
- palos;
- figuras;
- zonas exteriores;
- contexto.
Las 40 cartas constituyen la estructura completa.
No hacemos otra tirada sobre la tercera persona
Tampoco realizamos automáticamente:
- una tirada sobre la relación;
- otra sobre la tercera persona;
- otra sobre los sentimientos;
- otra sobre el futuro.
La profundidad se obtiene estudiando las relaciones dentro de la disposición completa.
No mediante sucesivas tiradas hasta encontrar una respuesta determinada.
No utilizamos cartas invertidas
Todas las cartas se interpretan en posición normal.
No utilizamos:
- significados contrarios por inversión;
- bloqueos automáticos porque una carta aparezca girada;
- resultados negativos derivados de una inversión.
Los matices proceden de:
- las relaciones;
- la proximidad;
- los palos;
- las figuras;
- las filas;
- las columnas;
- las diagonales;
- las zonas exteriores;
- el contexto.
No repetimos la consulta para vigilar a otra persona
Una lectura no debería convertirse en una forma de seguimiento constante de:
- qué hace;
- qué piensa;
- con quién está;
- si ha cambiado de opinión;
- qué siente cada día.
Una nueva consulta tiene más sentido cuando cambia realmente la situación.
Cuándo tiene sentido realizar una nueva lectura
Por ejemplo, cuando:
- se produce una conversación importante;
- aparece información nueva;
- alguien toma una decisión;
- cambia la relación;
- ocurre un acontecimiento relevante;
- surge una pregunta diferente.
En ese caso se utiliza nuevamente el mismo método completo.
No utilizamos tiempos automáticos
No asignamos:
- días;
- semanas;
- meses;
a números, palos o figuras.
Tampoco utilizamos reglas como:
- Bastos = días;
- Copas = semanas;
- Oros = meses;
- un 3 = tres semanas;
- un 6 = seis meses.
Si interesa estudiar un periodo, se incluye en la pregunta.
Por ejemplo:
¿Qué evolución puede tener esta relación durante los próximos tres meses si las circunstancias actuales se mantienen?
El periodo procede de la consulta.
No de las cartas.
No usamos porcentajes para medir sentimientos
No convertimos:
- amor;
- deseo;
- nostalgia;
- interés;
- necesidad;
en puntuaciones objetivas.
La Baraja no proporciona una base matemática para afirmar:
“Te quiere 8 de 10.”
Puede existir una interpretación cualitativa.
No una medición matemática.
No diagnosticamos psicológicamente a la otra persona
Tampoco utilizamos una lectura de relación para afirmar que alguien tiene:
- trauma;
- ansiedad;
- dependencia;
- trastornos;
- problemas psicológicos.
Podemos interpretar conflictos, obstáculos o elementos afectivos.
No realizar diagnósticos.
Cómo preparar una consulta sobre una relación
Puede resultar útil separar cuatro apartados.
Lo que sé
Hechos comprobables.
Lo que sospecho
Aquello que todavía no está confirmado.
Lo que quiero comprender
El núcleo de la consulta.
La pregunta
Una formulación que permita estudiar la situación sin convertir la sospecha en hecho.
Ejemplo completo
Lo que sé
La comunicación ha disminuido durante las últimas semanas.
Lo que sospecho
Creo que puede existir otra persona.
Lo que quiero comprender
Qué está dificultando actualmente la relación.
Pregunta
¿Qué dinámica aparece actualmente entre nosotros y qué factores o personas relevantes están influyendo en esta situación?
Esta pregunta permite estudiar la relación sin afirmar previamente que existe una infidelidad.
Privacidad y utilidad pueden coexistir
Respetar la privacidad de otra persona no reduce necesariamente la utilidad de una consulta.
Al contrario.
Obliga a diferenciar mejor:
- hechos;
- interpretaciones;
- sospechas;
- posibles escenarios.
Esto puede producir una lectura más clara y responsable.
Límites
La Baraja Española puede aportar una perspectiva interpretativa sobre relaciones.
No debe utilizarse como prueba para:
- acusar;
- demostrar una infidelidad;
- confirmar pensamientos;
- demostrar sentimientos;
- atribuir intenciones privadas;
- justificar vigilancia;
- controlar decisiones ajenas.
Las cuestiones médicas quedan fuera de nuestro método.
Los asuntos jurídicos, financieros, fiscales, laborales o profesionales deben contrastarse con los especialistas y fuentes correspondientes.
Conclusión
Preguntar por una relación sin invadir a otra persona no significa eliminar a esa persona de la lectura.
Significa interpretar con precisión aquello que las cartas pueden mostrar sin convertirlo en información privada demostrada.
En Rey de Espadas utilizamos siempre:
- Baraja Española de 40 cartas;
- sin ochos ni nueves;
- corte de dos cartas;
- una carta del fondo;
- una carta de la zona media;
- interpretación conjunta de ambas;
- seis filas de seis;
- una última fila de cuatro.
La interpretación se realiza mediante:
- cartas próximas;
- palos;
- figuras;
- filas;
- columnas;
- diagonales;
- zonas exteriores;
- contexto de la pregunta.
No utilizamos:
- posiciones fijas de sentimientos;
- cartas clarificadoras;
- tiradas especiales para terceras personas;
- tiradas adicionales para confirmar una sospecha;
- cartas invertidas;
- significados automáticos de los números;
- tiempos derivados automáticamente de palos, números o figuras;
- porcentajes para medir sentimientos.
Las figuras pueden representar personas cuando el contexto permite identificarlas.
El Caballo y el Rey del mismo palo pueden representar a una misma persona cuando las relaciones de la tirada y el contexto de la consulta lo justifican.
También pueden representar personas diferentes.
No se establece automáticamente.
Podemos estudiar:
- vínculos;
- afectividad;
- conflictos;
- movimiento;
- decisiones;
- cuestiones materiales;
- figuras relevantes;
- posibles escenarios.
Pero una lectura no convierte automáticamente estos elementos en:
- pensamientos privados;
- sentimientos demostrados;
- infidelidades;
- secretos;
- conversaciones ocultas;
- intenciones comprobadas.
Una pregunta respetuosa busca comprender mejor la relación.
No investigar la vida privada de otra persona.
Si quieres conocer exactamente cómo se distribuyen e interpretan las cartas, puedes consultar el método de tirada con Baraja Española.
