Introducción
La Baraja Española puede utilizarse como herramienta de orientación personal cuando una persona necesita ordenar una situación, observar diferentes factores y comprender mejor qué elementos están influyendo antes de tomar una decisión.
No funciona como una sentencia.
No determina lo que una persona debe hacer.
Tampoco convierte una posibilidad en un futuro inevitable.
En el método de Rey de Espadas utilizamos siempre:
- Baraja Española de 40 cartas, sin ochos ni nueves;
- corte previo de dos cartas;
- una carta del fondo del mazo;
- una carta de la zona media;
- interpretación conjunta del corte;
- seis filas de seis cartas;
- una última fila de cuatro;
- análisis mediante cartas próximas, filas, columnas, diagonales, zonas exteriores y relaciones entre cartas.
No utilizamos cartas invertidas, posiciones fijas, cartas clarificadoras ni tiradas alternativas para completar una consulta.
La orientación surge del conjunto.
No de una carta aislada ni de una posición de consejo.
Qué entendemos por orientación personal
Orientación personal significa utilizar la lectura para observar una situación desde diferentes ángulos.
Puede ayudar a estudiar:
- obstáculos;
- decisiones;
- movimiento;
- cuestiones materiales;
- elementos afectivos;
- personas relevantes;
- posibles escenarios;
- factores que quizá no se habían considerado.
La finalidad es aportar perspectiva.
No sustituir el criterio de quien consulta.
Qué puede aportar una lectura
Una lectura puede resultar útil para:
- ordenar una situación compleja;
- relacionar factores que parecían separados;
- identificar conflictos;
- observar posibilidades;
- distinguir aquello que depende de ti de aquello que depende de otras personas;
- reconocer qué información todavía falta;
- plantear mejor una decisión.
La lectura puede aportar una interpretación estructurada.
No garantiza acontecimientos.
La Baraja no decide por ti
Una lectura no debería decir:
- acepta;
- rechaza;
- llama;
- espera;
- termina;
- compra;
- vende;
- denuncia.
Puede mostrar relaciones que ayuden a comprender la situación.
La decisión sigue perteneciendo a la persona.
Orientación no significa consejo automático
En nuestro método no existe una carta cuya función sea:
“Esto es lo que debes hacer.”
Tampoco utilizamos una posición específica llamada:
- consejo;
- recomendación;
- solución.
La orientación surge de comprender qué factores aparecen relacionados dentro de las 40 cartas.
El corte como primera aproximación
La lectura comienza con un corte de dos cartas:
- una carta del fondo del mazo;
- una carta de la zona media.
Ambas se interpretan conjuntamente.
El corte puede ofrecer una primera relación entre:
- afectividad;
- conflicto;
- movimiento;
- cuestiones materiales;
- decisiones;
- figuras relevantes.
Después debe comprobarse cómo aparece esa relación dentro de la tirada completa.
El corte no determina por sí solo el resultado.
Los cuatro palos dentro de la orientación personal
Cada palo aporta un ámbito general.
Oros
Se relaciona principalmente con:
- cuestiones materiales;
- economía;
- asuntos públicos;
- cuestiones legales.
Copas
Se relaciona principalmente con:
- emociones;
- afectividad.
Espadas
Se relaciona principalmente con:
- conflictos;
- tensiones;
- obstáculos;
- decisiones.
Bastos
Se relaciona principalmente con:
- acción;
- movimiento;
- trabajo;
- iniciativa.
La orientación aparece cuando observamos cómo se relacionan estos ámbitos.
Ningún palo produce por sí solo un resultado automático.
Oros y orientación personal
Oros puede adquirir importancia cuando la situación contiene:
- dinero;
- patrimonio;
- contratos;
- responsabilidades materiales;
- cuestiones públicas;
- asuntos legales.
Pero no significa automáticamente:
- estabilidad;
- ganancia;
- éxito;
- seguridad.
Su función depende de las relaciones que establece en la tirada.
Copas y orientación personal
Copas puede indicar que el componente emocional o afectivo tiene importancia.
Pero no demuestra automáticamente:
- amor;
- nostalgia;
- deseo;
- reconciliación;
- bienestar emocional.
La presencia de Copas no permite convertir los sentimientos privados de otra persona en hechos comprobados.
Espadas y orientación personal
Espadas puede relacionarse con:
- conflictos;
- decisiones;
- tensiones;
- obstáculos.
Pero no significa necesariamente que la situación termine mal.
Una dificultad puede coexistir con movimiento, alternativas o posibilidades.
Bastos y orientación personal
Bastos puede relacionarse con:
- movimiento;
- acción;
- trabajo;
- iniciativa.
Pero no garantiza:
- avance favorable;
- éxito;
- contacto;
- resultado positivo.
Movimiento no significa automáticamente resultado.
Las relaciones entre palos
La orientación personal gana profundidad cuando observamos cómo diferentes ámbitos se conectan.
Por ejemplo:
Oros y Espadas
Pueden relacionar:
- cuestiones materiales;
- conflictos;
- decisiones;
- asuntos legales.
Copas y Espadas
Pueden relacionar:
- afectividad;
- conflictos;
- tensiones;
- decisiones.
Esto no debe convertirse automáticamente en explicaciones psicológicas como:
“Hay sentimientos pero tiene miedo.”
Podemos observar una relación entre afectividad y conflicto.
La causa psicológica concreta no debe inventarse.
Bastos y Oros
Pueden conectar:
- movimiento;
- trabajo;
- economía;
- cuestiones materiales.
Copas y Bastos
Pueden relacionar:
- afectividad;
- acción;
- movimiento.
Estas relaciones no producen resultados automáticos.
Las figuras dentro de una lectura de orientación
Las figuras de nuestra Baraja Española son:
- Sota;
- Caballo;
- Rey.
Pueden representar personas cuando el contexto permite identificarlas.
Pero no utilizamos reglas como:
- Sota = mensaje;
- Caballo = movimiento;
- Rey = autoridad.
Una figura adquiere significado mediante sus relaciones dentro de la tirada.
Tampoco asignamos automáticamente una figura según edad, sexo, personalidad, profesión o posición social.
Caballo y Rey del mismo palo pueden representar a la misma persona
El Caballo y el Rey de un mismo palo no tienen que representar necesariamente a dos personas diferentes.
En determinados contextos pueden representar a una misma persona.
Por ejemplo:
- Caballo de Espadas y Rey de Espadas;
- Caballo de Oros y Rey de Oros;
- Caballo de Copas y Rey de Copas;
- Caballo de Bastos y Rey de Bastos.
También pueden representar personas diferentes.
No se establece automáticamente.
La identificación debe surgir de:
- el contexto de la consulta;
- las cartas próximas;
- las relaciones entre figuras;
- las filas;
- las columnas;
- las diagonales;
- el conjunto de la tirada.
Una figura no demuestra intenciones privadas
Que una figura aparezca relacionada con determinados palos no permite afirmar automáticamente:
- qué piensa;
- qué siente exactamente;
- qué pretende;
- qué hará;
- qué oculta;
- si quiere contactar;
- si desea volver.
La lectura puede mostrar relaciones interpretativas.
No pensamientos, sentimientos o intenciones privadas como hechos.
Las filas
Las filas permiten estudiar relaciones horizontales.
Pueden conectar:
- personas;
- conflictos;
- afectividad;
- movimiento;
- cuestiones materiales;
- decisiones.
No representan automáticamente fases temporales.
Una fila no equivale por sí misma a pasado, presente, futuro, problema o resultado.
Las columnas
Las columnas permiten observar conexiones entre cartas situadas en diferentes niveles.
Pueden mostrar cómo una misma cuestión se relaciona con otros factores.
No existe una columna predeterminada para:
- consejo;
- solución;
- futuro;
- resultado.
Las diagonales
Las diagonales permiten estudiar conexiones menos inmediatas.
Pueden unir elementos que inicialmente parecían separados.
No tienen una función predeterminada.
Las zonas exteriores
Las zonas exteriores también forman parte de la interpretación.
No representan automáticamente:
- futuro;
- resultado;
- influencias externas;
- desenlace;
- terceras personas.
Su importancia depende de las relaciones que mantienen con el conjunto.
Orientación personal no significa utilizar una tirada diferente
En nuestro método no existe una tirada específica de:
- orientación;
- consejo;
- decisión;
- crecimiento personal.
La disposición es siempre la misma.
Lo que cambia es la pregunta y el contexto.
No utilizamos tiradas de tres cartas
No trabajamos con estructuras como:
- situación;
- obstáculo;
- consejo.
Las cuestiones relacionadas con esos factores se estudian dentro de las 40 cartas.
Tampoco utilizamos tiradas de cinco cartas
No asignamos posiciones como:
- núcleo;
- recurso;
- obstáculo interno;
- influencia externa;
- acción recomendada.
La lectura completa permite estudiar diferentes elementos sin repartir funciones previamente.
No utilizamos posiciones de futuro
No colocamos cartas específicas para:
- futuro cercano;
- medio plazo;
- resultado.
Si se quiere analizar un periodo determinado, se incorpora a la pregunta.
Por ejemplo:
¿Qué factores debería tener en cuenta durante los próximos seis meses respecto a esta situación?
El periodo procede de la pregunta.
No de una posición ni de una carta.
No utilizamos pasado, presente y futuro
Las filas no corresponden automáticamente a:
- pasado;
- presente;
- futuro.
La tirada se interpreta como una estructura global.
No utilizamos significados fijos carta por carta
No afirmamos automáticamente que:
- una carta significa miedo;
- otra significa oportunidad;
- otra anuncia pérdida;
- una figura trae ayuda;
- determinada combinación garantiza un resultado.
Cada carta debe interpretarse dentro del conjunto.
Los números tampoco tienen significados automáticos
En nuestro método no asignamos una función fija a los números.
No utilizamos reglas como:
- As = comienzo;
- 2 = pareja;
- 3 = tercera persona;
- 4 = estabilidad;
- 5 = pérdida;
- 6 = pasado;
- 7 = incertidumbre.
El número forma parte de la carta.
No determina automáticamente su significado.
Por ejemplo, un 3 no demuestra la existencia de una tercera persona y un 6 no indica necesariamente algo relacionado con el pasado.
Tampoco utilizamos los números automáticamente para calcular:
- personas;
- acontecimientos;
- días;
- semanas;
- meses;
- probabilidades.
La interpretación depende del palo, la pregunta y las relaciones dentro de la tirada.
No existen cartas de “recurso interno”
Nuestro método tampoco asigna automáticamente una carta a:
- capacidades psicológicas;
- fortalezas internas;
- bloqueos emocionales;
- creencias limitantes.
La Baraja no funciona como una prueba psicológica.
No diagnosticamos patrones psicológicos
Una lectura de orientación no debe utilizarse para afirmar que una persona tiene:
- trauma;
- dependencia emocional;
- ansiedad;
- miedo profundo;
- bloqueo psicológico;
- determinado trastorno o patrón clínico.
Podemos interpretar:
- conflictos;
- afectividad;
- obstáculos;
- decisiones.
No diagnosticar estados psicológicos.
Qué significa realmente detectar un patrón
Dentro de una tirada completa pueden existir patrones estructurales.
Por ejemplo:
- concentración de un palo;
- varias figuras relacionadas;
- relaciones similares en distintas zonas;
- conexiones repetidas entre determinados ámbitos.
Como utilizamos las 40 cartas una sola vez, una carta exacta no puede repetirse dentro de la misma tirada.
No interpretamos una repetición de carta dentro de la tirada
Las 40 cartas son diferentes.
Cada una aparece una sola vez.
Por tanto, no utilizamos reglas basadas en:
“La misma carta apareció varias veces.”
Sí puede existir:
- concentración de un palo;
- presencia de varias figuras;
- repetición de tipos de relaciones;
- conexiones semejantes en diferentes zonas.
Ejemplo: decisión profesional
Supongamos que una persona está considerando cambiar de trabajo.
Puede preguntar:
¿Qué factores profesionales, materiales y de decisión debería tener en cuenta antes de cambiar de empleo?
La tirada podría mostrar relaciones entre:
- Bastos;
- Oros;
- Espadas;
- figuras relevantes.
Esto puede ayudar a observar:
- movimiento laboral;
- condiciones económicas;
- obstáculos;
- decisiones.
Después deben comprobarse hechos reales como:
- salario;
- contrato;
- horario;
- responsabilidades;
- duración.
La interpretación no sustituye estos datos.
Ejemplo: decisión sentimental
Puede preguntarse:
¿Qué factores afectivos, conflictos y decisiones debería tener en cuenta antes de decidir qué hacer con esta relación?
La lectura puede mostrar relaciones entre:
- Copas;
- Espadas;
- Bastos;
- Oros;
- figuras.
Pero no debe decidir por la persona si debe continuar o terminar.
Tampoco debe utilizarse para presentar como hechos:
- sentimientos privados;
- infidelidades;
- secretos;
- intenciones;
- futuras decisiones de otra persona.
Ejemplo: situación económica
Puede preguntarse:
¿Qué factores materiales debería tener en cuenta antes de tomar esta decisión económica?
Después deben contrastarse las interpretaciones con:
- ingresos;
- gastos;
- contratos;
- obligaciones;
- datos reales.
La Baraja puede aportar perspectiva.
No sustituye la información económica comprobable.
Ejemplo: proyecto personal
Puede preguntarse:
¿Qué factores favorecen o dificultan actualmente el desarrollo de este proyecto?
La tirada puede ayudar a observar:
- iniciativa;
- movimiento;
- obstáculos;
- cuestiones económicas;
- personas relevantes.
No garantiza que el proyecto tenga éxito.
La orientación debe poder contrastarse con la realidad
Después de la lectura puede ser útil preguntarse:
- ¿qué hechos apoyan esta interpretación?;
- ¿qué información falta?;
- ¿qué puedo comprobar?;
- ¿qué depende de mí?;
- ¿qué depende de otras personas?;
- ¿qué decisión todavía no está tomada?
Esto ayuda a utilizar la lectura como perspectiva y no como mandato.
Interpretación, posibilidad y hecho
Es importante distinguir tres niveles.
Interpretación
Lo que se obtiene simbólicamente de las relaciones entre cartas.
Posibilidad
Un escenario que podría desarrollarse.
Hecho
Algo que puede comprobarse mediante:
- documentos;
- conversaciones;
- acciones;
- datos;
- decisiones expresadas;
- acontecimientos observables.
La orientación pertenece principalmente al terreno de la interpretación y la posibilidad.
No convierte una posibilidad en un hecho.
Qué información conviene aportar
Puede resultar útil explicar:
- la situación principal;
- las personas implicadas;
- lo ocurrido recientemente;
- la decisión pendiente;
- aquello que ya sabes;
- aquello que quieres comprender.
No es necesario proporcionar detalles que no sean relevantes.
También conviene diferenciar claramente los hechos de las sospechas.
No es necesario elegir una modalidad de tirada
El consultante no tiene que decidir entre:
- tirada corta;
- tirada larga;
- tirada ampliada;
- tirada de orientación.
El método es siempre el mismo.
La pregunta orienta la interpretación.
No modifica la estructura.
No añadimos cartas para profundizar
Si una relación resulta ambigua, no añadimos cartas clarificadoras.
Revisamos:
- cartas próximas;
- figuras;
- filas;
- columnas;
- diagonales;
- zonas exteriores;
- relaciones entre palos.
Las 40 cartas constituyen la estructura completa.
No realizamos otra tirada para obtener consejo
Tampoco realizamos una segunda disposición destinada a responder:
“¿Qué debo hacer?”
La orientación debe surgir del análisis de la misma tirada.
No buscamos una segunda respuesta mediante otra disposición.
No utilizamos cartas invertidas
Todas las cartas se interpretan en posición normal.
No utilizamos:
- cartas invertidas;
- significados opuestos por inversión;
- bloqueos derivados automáticamente de una carta girada.
Los matices se obtienen mediante:
- cartas próximas;
- filas;
- columnas;
- diagonales;
- figuras;
- palos;
- zonas exteriores;
- contexto de la pregunta.
No programamos seguimientos automáticos
No establecemos como norma repetir la lectura:
- a los 30 días;
- a los 60 días;
- a los 90 días.
Una nueva consulta tiene sentido cuando:
- aparece información nueva;
- alguien toma una decisión;
- cambia una circunstancia;
- se produce una conversación importante;
- ocurre un acontecimiento relevante;
- surge una pregunta diferente.
No repetimos la tirada para comprobar si “funcionó”
La Baraja no necesita ser validada mediante una sucesión constante de consultas.
Si nada ha cambiado, repetir la misma pregunta puede generar interpretaciones contradictorias o favorecer la búsqueda de una respuesta determinada.
Es preferible revisar primero los hechos y la lectura ya realizada.
No abordamos salud mediante la Baraja
La orientación personal no incluye:
- diagnóstico médico;
- diagnóstico psicológico;
- interpretación de síntomas;
- tratamientos;
- pronósticos de salud.
Estas cuestiones corresponden a profesionales sanitarios.
Tampoco sustituye asesoramiento profesional
Una lectura no sustituye asesoramiento:
- jurídico;
- financiero;
- fiscal;
- laboral;
- profesional especializado.
La interpretación puede aportar perspectiva.
Los datos técnicos deben comprobarse mediante las fuentes y profesionales correspondientes.
Qué puede aportar realmente la orientación personal
Puede ayudar a:
- ordenar una situación;
- ampliar perspectivas;
- identificar factores;
- observar relaciones;
- distinguir posibilidades;
- reconocer obstáculos;
- formular preguntas más precisas;
- decidir qué información necesita comprobarse.
Qué no puede aportar
No debería utilizarse para:
- garantizar acontecimientos;
- diagnosticar;
- leer pensamientos privados;
- demostrar sentimientos;
- demostrar infidelidades;
- afirmar secretos;
- atribuir intenciones privadas como hechos;
- calcular probabilidades exactas;
- sustituir decisiones personales;
- ordenar acciones.
No utilizamos porcentajes
No convertimos la orientación en:
- 70 % de éxito;
- 80 % de posibilidad;
- 9 sobre 10;
- probabilidad matemática.
La Baraja no proporciona una base estadística para estas cifras.
Tampoco utilizamos escalas numéricas para medir objetivamente amor, deseo, nostalgia, fidelidad o posibilidades.
La lectura no necesita producir una acción inmediata
A veces la utilidad puede consistir simplemente en comprender mejor una situación.
No toda lectura debe terminar necesariamente con:
- una llamada;
- una decisión;
- un cambio;
- una acción inmediata.
La persona puede utilizar la información para reflexionar y contrastarla con los hechos.
Una orientación responsable conserva la autonomía
La lectura debe mantener clara una idea:
la persona consulta; la Baraja orienta; la persona decide.
No debería generarse dependencia de nuevas lecturas para cada decisión cotidiana.
La finalidad es aportar perspectiva, no sustituir la autonomía personal.
Conclusión
La Baraja Española puede aportar orientación personal cuando se utiliza para observar una situación desde diferentes perspectivas sin convertir la interpretación en una orden o una certeza.
En el método de Rey de Espadas utilizamos siempre:
- Baraja Española de 40 cartas;
- sin ochos ni nueves;
- corte de dos cartas;
- una carta del fondo;
- una carta de la zona media;
- interpretación conjunta de ambas cartas;
- seis filas de seis;
- una última fila de cuatro.
La interpretación se construye mediante:
- cartas próximas;
- palos;
- figuras;
- filas;
- columnas;
- diagonales;
- zonas exteriores;
- contexto de la pregunta.
No utilizamos significados automáticos derivados de los números.
No utilizamos significados fijos para Sotas, Caballos o Reyes.
El Caballo y el Rey de un mismo palo pueden representar a una misma persona cuando el contexto y las relaciones dentro de la tirada permiten identificarlos así.
También pueden corresponder a personas diferentes.
No se establece automáticamente.
No utilizamos:
- tiradas de tres cartas;
- tiradas de cinco cartas;
- posiciones de consejo;
- posiciones de futuro;
- cartas clarificadoras;
- tiradas complementarias;
- cartas invertidas;
- significados fijos carta por carta;
- cartas de “recurso interno”;
- diagnósticos psicológicos;
- tiempos automáticos;
- seguimientos programados como norma.
La orientación personal puede ayudar a comprender mejor:
- qué factores intervienen;
- qué obstáculos aparecen;
- qué posibilidades existen;
- qué información falta;
- qué aspectos conviene comprobar.
Pero pensamientos, sentimientos, intenciones, infidelidades o secretos de terceras personas no deben presentarse como hechos a partir de una interpretación de las cartas.
Las decisiones finales siguen perteneciendo a quien consulta.
Si quieres conocer exactamente cómo se distribuyen e interpretan las cartas, puedes consultar el método de tirada con Baraja Española.
